SALUD DE LOS EMPLEADOS

La salud de los empleados: más allá de los riesgos laborales

POR Mario Burrull, Director de RR HH de GE Healthcare

Hace tiempo que las organizaciones se dieron cuenta de que el cuidado de la salud de sus trabajadores va mucho más allá de la prevención de los riesgos laborales. Reducir la accidentabilidad y el absentismo son aspectos críticos que inciden en la buena marcha de cualquier compañía.

Pero si, además, se implantan programas orientados a promover de forma continuada la salud y el bienestar, se obtienen beneficios tan importantes como una mayor motivación de los empleados, un buen clima laboral, y una mejor adquisición y retención del talento. Todo esto acaba redundando en un menor índice de absentismo, mayor productividad y, en definitiva, mejores resultados de negocio.

Claves para implantar un programa de salud en la empresa


 

Cuando una empresa decide implantar un programa de salud debe tener en cuenta algunas cuestiones culturales y de gestión que son fundamentales para el éxito del proyecto. A continuación, detallamos algunas de ellas:

– Liderazgo: los líderes mueven las organizaciones y deben tener una visión clara de la relación directa que existe entre salud, productividad y resultados de negocio. Es vital contar con el respaldo de la dirección como promotor principal. Predicar con el ejemplo, haciendo público su compromiso personal y profesional con la salud, dará mayor solidez a su liderazgo.

– Cultura: es necesario definir unos objetivos específicos que formen parte del plan estratégico de la compañía y estén alineados con los objetivos de negocio para que la salud pase a formar parte de la cultura corporativa. La salud y el bienestar no deben quedarse en una mera declaración de intenciones, en una moda o en una iniciativa coyuntural. Es preferible no ser demasiado ambicioso y lanzar sólo aquellas iniciativas que vayamos a poder consolidar año tras año.

– Medir los resultados: al igual que la rentabilidad se mide con diferentes indicadores (facturación, EBITDA, valor de la acción, etc.), es importante medir los resultados de los programas de salud. Estos indicadores pueden ser múltiples y variados. Los índices de siniestralidad y absentismo, así como el coste asociado a los mismos, son los más conocidos, pero existen otros como la reducción del sobrepeso o del colesterol alcanzados gracias a los programas de nutrición, el número de personas y tiempo que dejan de fumar, el número de personas que inician una actividad física, o el índice de satisfacción medido a través de encuestas de opinión.

 

Publicado en: www.rrhhdigital.com